Por que biologico

Hoy en día, todos somos conscientes de la necesidad de tomar decisiones económicas y comerciales que tengan en cuenta de los efectos sobre el medio ambiente. La agricultura, por su propia naturaleza, es la actividad humana que actúa directamente y en relación con el suelo, el mundo de las plantas y los animales. En las últimas décadas, la agricultura industrializada ha logrado mejoras cuantitativas muy significativas, sin embargo, ha interactuado de forma agresiva y, a menudo, negativa, con el equilibrio natural. El consumo de productos ecológicos y biodinámicos permite un agrosistema que contribuye al equilibrio natural, así como, al bienestar de la humanidad actual y, aún más, de todas las generaciones futuras.

En agricultura, el método ecológico utiliza solo recursos y abonos naturales (estiércol, sustancias minerales, compuestos) evitando el empobrecimiento del terreno y la contaminación de los acuíferos.
En lugar de productos como los fitofármacos, emplea técnicas agronómicas vueltas al aumento de la fertilidad del terreno y la preservación del ecosistema, con el objetivo de mantener el equilibrio entre las diversas especies vegetales y animales.
En la transformación están prohibidos los conservantes y colorantes y muchos otros residuos de origen químico actualmente presentes en nuestras mesas.
Este método difiere de la producción “industrial” cuyo objetivo son el mantenimiento de bajos costes y los grandes rendimientos; se centra, en cambio, en la calidad de los productos y en la protección del medio ambiente y la salud.

En el sistema agroalimentario existe cierta confusión en la terminología e internacionalización de la información sobre los métodos de cultivo, esto es, ecológico, orgánico y biológico. El malentendido se debe a que, según la normativa de la Unión Europea 834/2007 que regula el etiquetado y la producción de productos ecológicos, estos vocablos son sinónimos. Refieren al mismo concepto en idiomas diversos: agricultura biológica en italiano y en francés, ecológica en español y orgánica en el mundo anglosajón.
A pesar de que en España se emplee la terminología agricultura ecológica, existen diferencias agronómicas significativas:
Ecológico: las etapas de crecimiento y producción del alimento se llevan a cabo en armonía con la naturaleza y sin intervención artificial, esto es, fertilizantes o pesticidas químicos.
Biológico: ningún componente del producto debe estar modificado genéticamente y debe excluirse toda intervención de laboratorio.
Orgánico: no se han realizado intervenciones químicas (pesticidas o fertilizantes). A pesar de que estos alimentos no contengan productos químicos de síntesis, pueden estar elaborados con productos modificados genéticamente y, es por ello, que no todos los alimentos orgánicos son biológicos.

Alimentos naturales
Natural es una palabra ampliamente utilizada en la publicidad y que recuerda, con una imagen poética y nostálgica, los viejos tiempos y lo bueno del pasado. A pesar de las bellas imágenes evocadas, los alimentos que se presentan de este modo, son, en su mayoría, muy diferentes de cómo se proponen. Pero, ¿qué significa producto natural? No existe una ley que lo defina y regule su uso.
Alimentos ecológicos
La palabra ecológico suele ser utilizada por quienes presentan sus productos como “respetuosos con el medio ambiente”, no obstante, no existe una ley que defina las características de estos alimentos. Así pues, cada productor puede usar esta terminología como cree y, por tanto, no se ofrece ninguna garantía de tutela del consumidor.
Alimentos integrales
Por lo general, integral se refiere a “sin refinar”. Por ejemplo, un grano de trigo es integral si no ha sido mondado de las cutículas más externas, incluido el salvado. Los productos integrales pueden provenir tanto de la agricultura ecológica como de la convencional y, es por ello, que el vocablo integral puede dar lugar a malentendidos, es decir, no permite conocer el origen y el método de cultivo.
Alimentos producidos con métodos de lucha integrada
Se trata de un método que permite disminuir el uso de pesticidas en los cultivos (a pesar de no eliminarlos) gracias a una suministración más racional de los mismos y el uso de recursos naturales para el control de las plagas. Permite la fertilización “química” de una forma tradicional.
En la actualidad, no existe una legislación específica que regle la certificación de los productos así elaborados.
Alimentos elaborados con el método de producción ecológica
Como hemos visto antes, se producen en conformidad con las normas comunitarias que:

  • eliminan el uso de productos químicos de síntesis;
  • solo prevén el uso de fertilizantes orgánicos o minerales, tratamientos naturales y técnicas de producción armónicas;
  • exigen controles por parte de Organismos especializados;
  • permiten definir ecológicos solamente los productos que han superado los controles y poseen características determinadas.
Alimentos producidos con método biodinámico
La agricultura biodinámica, que debe sus orígenes a los principios transmitidos por Rudolf Steiner, así como, décadas de investigación intensa, concibe la finca como un organismo vivo autosuficiente y contempla el uso, para el calendario de cultivos, de los ciclos astronómicos y fases lunares. De todas formas, utiliza todas las técnicas de la agricultura ecológica y, además, emplea otras diferentes, como las preparados biodinámicos. Sin embargo, no hay contradicción en ello.
Estos productos poseen todas las características de los productos de la agricultura ecológica, en concreto, están sujetos al mismo sistema de control y certificación.
Además, el sello Demeter, que figura en la etiqueta, garantiza que por lo menos el 90% de los ingredientes es de origen biodinámico, basándose en los controles realizados por la asociación Demeter (en España, IMOcert) de cada país.

Este método nació hace muchos años de la creencia por la cual podemos llevar a cabo una producción que respete la naturaleza y el hombre, así como, sostenible desde el punto de vista económico. Gradualmente, el método se ha ido definiendo con mayor precisión y actualmente está regulado por una ley comunitaria.
Parámetros principales que la producción biológica debe respetar:

  • para ser declarados orgánicos, los productos deben ser cultivados en terrenos donde ha sido suspendido el uso de productos químicos de síntesis por un período variable que depende del cultivo. El período de transición del cultivo convencional al biológico se llama el “período de conversión”;
  • las superficies orgánicas deben estar claramente separadas de las parcelas con producción no ecológica;
  • está prohibido el uso de fertilizantes químicos. La fertilidad del suelo se mantiene con rotaciones de cultivo, abonos de origen animal y otros materiales orgánicos permitidos;
  • está prohibido cualquier pesticida químico. Se hace frente a las plagas y los parásitos de las plantas con recursos naturales;
  • se protegen la salud y el bienestar de los animales a través de un medio ambiente saludable y principalmente con soluciones homeopáticas;
  • se deben actuar procesos especiales para evitar la contaminación de los productos durante el envasado, transporte y venta;
  • cada fase de producción (cultivo, elaboración, embalaje, etc.) es objeto de control.

Los productores que creen en este método tratan de mejorar su trabajo continuamente y luchan firmemente contra las modificaciones genéticas.

Los controles son la verdadera garantía del consumidor. Son realizados por Organismos autorizados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en conformidad con el Reglamento (CE) y por medio de especialistas técnicos y laboratorios acreditados.
Cada Organismo de control tiene su propio número de código que, además, debe mencionarse en la etiqueta de los productos controlados.

Solamente los productos certificados pueden llevar de agricultura ecológica en la etiqueta. En el caso de productos transformados con más ingredientes, para que se pueda asignar esta mención al producto como un todo, por lo menos el 95% del porcentaje total de ingredientes debe ser ecológico certificado respecto a los agrícolas no ecológicos.
En las etiquetas debe, además, figurar:

  • el logo de ecológico (logo UE);
  • indicación de origen;
  • el número de código del Organismo de control;
  • el número de referencia o código de la finca o empresa productora;
  • la referencia a la denominación del alimento;
  • la referencia a la lista de ingredientes.

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